Las mesas de centro son una de las compras más importantes a la hora de amueblar un salón. Para que encajen, deben encajar con el estilo o color del mueble de la TV y el sofá, además de estar en la línea de la mesa del comedor. Encuentra la mesa de centro ideal en nuestra mueblería en Asturias.
En Muebles Balbin sabemos que comprar una mesa de centro una compra básica y fundamental a la hora de amueblar nuestra casa, y debemos elegir una que quede bien y que sume.
Si quieres acertar al elegir, ten en cuenta lo siguiente:
Si tienes las medidas listas y el estilo bien definido, solo queda que eches un vistazo en nuestra mueblería en Asturias y encuentres tu mesa de centro ideal.
Tenemos opciones para todos los gustos y necesidades, así como precios. Echa un ojo y ven a nuestra tienda de muebles en Asturias, ¡te encantarán todas!
Y recuerda que si tienes dudas podemos ayudarte. ¡Te esperamos!
Si te gusta estar a la moda y tener lo último, seguro que buscas una mesa de centro que encaje con las últimas tendencias del mercado. Al fin y al cabo, hoy en día ya no solo cumplen una función práctica como superficie de apoyo, sino que también pueden ser una pieza clave en la estética y el estilo de tu salón.
Esto es lo que se lleva:
El minimalismo ha hecho que muchas personas elijan prescindir de algunos muebles, incluso de las mesas de centro para la sala. Pero lo cierto es que es un mueble que ofrece muchas posibilidades:
Para los salones, las mesas de centro son muy populares. Claro que, no siempre se tiene suficiente espacio para poner una, por eso muchos consideran elegir una mesa auxiliar.
Las mesas auxiliares son estupendas porque ocupan poco espacio en el salón y hacen una función similar a la mesa de centro. Por ejemplo, tienes espacio para poner el mando de la tele, un vaso de agua o directamente el plato de la cena.
Si tienes espacio, te recomendamos elegir siempre una mesa de centro porque te va a dar mucha funcionalidad. Mientras que si apenas tienes espacio, con la mesa auxiliar puedes conseguir algo similar y dentro de tu espacio, para que puedas moverte sin complicación por la sala.
De nuevo, depende del espacio. Una mesa de centro grande es ideal porque así tendrás espacio para todo. Aunque eso también tiene su punto negativo, ya que puedes usarla para poner demasiadas cosas y que te dificulte la limpieza o que se vea desordenado y poco minimalista.
El espacio está muy bien por si recibes visitas y quieres poner algo de picar sobre la mesa o bien un juego de mesa. Para esos casos está genial porque tienes suficiente espacio para hacerlo (algo imposible en una pequeña mesa auxiliar), pero depende principalmente del espacio que tengas y de tus necesidades.
Elige siempre el tamaño de la mesa de centro en función del espacio disponible en tu salón y también teniendo en cuenta las proporciones del mueble de la TV y del sofá.
Por ejemplo, puedes elegir un juego de dos mesas redondas de 30 y 50 cm de diámetro si buscas una solución pequeña, pero también puedes optar por una mesa grande rectangular de 120 cm de largo y 50 de ancho.
También es importante que te asegures de dejar suficiente paso a los lados. Lo ideal es que haya como mínimo unos 60 cm de distancia entre la mesa de comedor y el mueble de la tele, para que puedas pasar. Así como unos 30 cm de espacio entre el sofá y la mesa, para que puedas sentarte cómodamente.
Las mesas de centro son un elemento clave en la decoración y funcionalidad del salón. Existen diversos tipos según el estilo, material y utilidad en nuestra tienda de muebles en Asturias.
Las mesas de centro clásicas suelen ser de madera con diseños elegantes, ideales para ambientes tradicionales. Las modernas, en cambio, tienen líneas minimalistas y materiales como vidrio o metal. Para espacios pequeños, las mesas nido ofrecen versatilidad, ya que pueden apilarse o separarse según la necesidad.
Si buscas funcionalidad, las mesas elevables permiten ajustar la altura, siendo útiles para comer o trabajar cómodamente. Las mesas con almacenamiento incluyen cajones o estantes para organizar revistas o controles remotos. Por otro lado, las mesas de centro rústicas, hechas de madera natural, aportan calidez y autenticidad al espacio.
Por último, las mesas redondas u ovaladas son ideales para evitar esquinas pronunciadas, favoreciendo la fluidez del espacio. Elegir el tipo adecuado dependerá del estilo y necesidades del hogar.
Elegir la mesa de centro adecuada es clave cuando se trata de salones pequeños o espacios reducidos. Una mesa demasiado grande puede saturar la estancia y dificultar el paso, mientras que el modelo correcto puede aportar funcionalidad sin restar amplitud visual. Pero, ¿qué mesa de centro ocupa menos espacio realmente?
Las mesas de centro pequeñas y de diseño ligero son la mejor opción para optimizar el espacio. En este sentido, las mesas de centro redondas destacan frente a las cuadradas o rectangulares, ya que no tienen esquinas y permiten una mejor circulación alrededor del sofá. Además, suavizan visualmente el ambiente, haciendo que el salón parezca más amplio.
Otra excelente alternativa son las mesas de centro elevables o multifuncionales. Aunque puedan parecer más grandes, su capacidad de almacenamiento interior permite prescindir de otros muebles auxiliares, liberando espacio en el conjunto del salón. Las mesas de centro con estantes inferiores también ayudan a mantener el orden sin ocupar superficie extra.
Los materiales influyen mucho en la percepción del espacio. Las mesas de centro de cristal o con estructuras metálicas finas aportan ligereza visual y hacen que el salón se vea más despejado. Del mismo modo, los acabados claros y los diseños minimalistas contribuyen a una sensación de amplitud.
Por último, una tendencia cada vez más popular son las mesas de centro nido. Al poder guardarse unas debajo de otras, ofrecen flexibilidad total: se utilizan solo cuando es necesario y se recogen fácilmente, ocupando el mínimo espacio.
En conclusión, si buscas una mesa de centro que ocupe poco espacio, apuesta por modelos redondos, ligeros, multifuncionales o nido, adaptados al tamaño de tu salón. Elegir bien no solo mejora la funcionalidad, sino también la estética y el confort del hogar.